QUIEREME SI TE ATREVES.



domingo, 30 de enero de 2011

-¿Ganas de querer? ¿impotencia? ¿sonrisas incontroladas cuando aparece? ¿Aceleración de los latidos? ¿sospechosas mariposas?

 +Efectivamente.

-He de decirle que la enfermedad que padece es grave, y que no tiene cura aparente, algunos apuntan a que puede ser el tiempo, pero aun se desconoce, tenga cuidado, puede afectar gravemente al corazón, y entonces, será irremediable.

sábado, 22 de enero de 2011

Si el placer es pecado; bienvenido al infierno.
Bésame en mi portal antes de despedirte. Bésame una tarde de invierno en tu sofá, bésame antes de dormir, y por las mañanas al despertar. Bésame bajo la lluvia, cómeme a besos en la ducha, y también cuando este dormida. Cuando te abrace fuerte, y cuando te diga te quiero. Bésame cada vez que me enfade y te grite. Bésame cuando llore y no pueda con el mundo. Bésame debajo del agua del mar, y en la arena. Cógeme en brazos y vuelve a besarme cuando corra hacía ti con alegría. Bésame por las noches en tu cama, y cuando este sin maquillar. Bésame cuando vayamos por la calle, bésame y recuerda que no pueden pasar más de 10 minutos sin besarnos.
Se debería empezar muriendo y así ese trauma está superado. Luego te despiertas en una residencia mejorando día a día. Después te echan de la residencia porque estás bien y lo primero que haces es cobrar tu pensión.
Trabajas cuarenta años hasta que seas bastante joven como para disfrutar del retiro de la vida laboral. Entonces vas de fiesta en fiesta, bebes, practicas sexo y te preparas para empezar a estudiar.
Luego empiezas el cole, jugando con tus amigos, sin ningún tipo de obligación, hasta que seas bebé y los últimos 9 meses te pasas flotando tranquilo con calefacción central, room service, etc.
Y al final abandonas este mundo en un orgasmo.
Y en ese momento sentí la felicidad completa, mis piernas tiritaron y mi cuerpo empezó a temblar como si ese beso, hubiera sido el primer beso de mi vida.
- ¿No te ha pasado nunca que de tanta atracción, se da en ti una especie de sentimiento contradictorio en el que tan pronto quieres, como que no quieres que la otra persona esté cerca?
- Sí, lo llaman miedo.
- ¿Miedo? ¿Miedo a qué?
-
A que la atracción se convierta en algo más y no lo puedas controlar, si es que ahora puedes. A que cada parte de tu mente esté pensando más tiempo del debido en esa persona, y que cada parte de tu cuerpo se muera por un simple contacto... Obsesión. Una especie de falso amor que, hasta que no consigues, no te deja respirar.
- ¿Y puede ir a peor?

- Podría ser fatal. Algunos hasta se enamoran

viernes, 21 de enero de 2011

Creo que nunca ha sido complicado hacerme feliz. Si me conoces bien, sabrás que soy patéticamente sencilla y previsible. No necesito rosas, ni bombones, ni aviones que escriben en el cielo. No pido milagros, porque nunca he visto ninguno. Las sorpresas, cuanto más pequeñas, más bonitas me parecen. Y me vale casi todo. Todos los detalles son buenos. Notas escritas en una servilleta, una visita inesperada, una flor del parque, una foto de tu infancia, un mensaje de madrugada. Eso sí, necesito que todo ello sea incondicional. Solos o rodeados de gente. Aquí y allí. Ayer y hoy. Y tener la certeza de que si mañana estamos en el fin del mundo, seguirá siendo así.
+Tienes seis sonrisas.
-Qué?
+Que tienes seis sonrisas, ¿lo sabias? Una cuando te ries porque algo te hace gracia de verdad y otra cuando solo lo haces por cortesía. Una cuando te sientes incomoda y otra cuando te ries de ti misma. Otra cuando algo te sorprende y otra cuando piensas en..
- ¿En qué?
-En él..
Ella es razón, él corazón. Ella es blanco, él negro. Ella es música que amansa a las fieras, él rock que martillea los oídos. Ella es un chiste malo inesperado, él humorista. Ella es un argumento sólido, él es una reacción poco común. Ella es ensalada, él es comida basura. Ella duerme, él sueña. Ella es aire acondicionado, él es brisa. Ella es viernes por la noche, él es domingo perezoso. Ella es saludo cordial cuando llega, él es achuchón al despedirse. Ella es paraguas, él lluvia. Ella respira, él suspira. Ella es mapa, él territorio desconocido. Ella es explicación lógica, él es un sinrazón. Ella es física, él química. Ella es una carcajada espontánea, él una sonrisa torcida. Ella es futuro, él es hoy y ahora. Ella es quien debería ser, él es quien sueña ser. Él es él. Ella es ella. Él no puede vivir sin ella. Ella no puede vivir sin él. Son el norte y el sur, el polo positivo y el negativo. Pero se necesitan. Porque los polos opuestos, siempre se atraen.
Hace poco, leí que con 50 años habremos conocido a lo largo de nuestra vida a unas veinte mil personas. Haciendo una regla de tres, obtuve que un joven de 17 años, habría conocido aproximadamente a 6800 personas. Pongamos, que la mitad de esas personas, es decir 3400, son hombres, y la otra mitad, mujeres. Y supongamos que de esos 3400, solo un tercio están dentro del margen de edad en el que se incluyen todas las personas con las que podríamos tener una relación. Es decir, descartamos dos tercios, donde se encontrarían personas de las que nunca podríamos enamorarnos (familiares cercanos, ancianos…). Nos queda el siguiente número: 1133’3333… pero redondeando, pongamos unas mil.
De todas esas personas, nos enamoraremos de una sola… estamos hablando de 1/1000. Y a su vez, esa persona, se enamorará de una sola entre 1000. De esta manera, la probabilidad de que la persona de la que uno se enamora sea precisamente la persona que se enamora de uno, es según las matemáticas 1/1000 x 1/1000, lo que es igual a una posibilidad entre 1.000.000.
Así que, si se diera esa improbable situación de poder estar con la persona que quieres, si el destino ignorase 999.999 otras opciones y convirtiera esa probabilidad que había entre un millón, en un hecho, en una realidad… ¿qué sentido tendría no aprovecharla? ¿qué más da lo que venga luego? ¿qué importa lo complicadas que sean las circunstancias? Si lo más difícil, lo que tenía una posibilidad entre un millón de ocurrir... ¡ya ha ocurrido!

jueves, 20 de enero de 2011

Lo prometes?

+Yo te prometo un para siempre, ¿tu me lo prometes?
-Eso es demasiado tiempo, todo se puede torcer y podemos acabar odiándonos.
+Bueno, aunque te odie, si me necesitas iré.
-No lo creo...si me odias no me querrás ver... +Pues cierro los ojos.
-No me querrás oír. 
+Pues no te dejare hablar...
-¿Entonces?+Te abrazaré y te diré...¿Te acuerdas de aquella tarde que te prometi un para siempre? lo decia enserio
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